COORDENADAS UTM:
X: 680837 m E
Y: 5936400 m S

ITINERARIO:
En Auto:
Plaza de Armas de Penco, C/ Las Heras 300-394, Penco, Región del Biobío
Dirígete al nordeste por Las Heras/Ruta 150 hacia Maipú.
Continúa hacia Ruta 150 , 700 metros
Gira a la derecha con dirección a Freire/Toltén/Ruta 150
Continúa hacia Ruta 150 , 1.1 km
Usa cualquier carril para tomar la vía de acceso en dirección a Ruta 150, 81 metros
Continúa por Ruta 150, 1.9 km
Gira a la izquierda con dirección a Camilo Henríquez, 72 metros
Gira a la derecha con dirección a Manuel Rodríguez, 260 metros
Gira a la izquierda con dirección a Sgto Aldea, 150 metros
Estero Lirquen

Transporte Público desde Plaza de armas:
07:03, Plaza de Armas de Penco
Las Heras 300-394, Penco, Región del Biobío
CaminaA pie
Aproximadamente 3 min , 210 metros

07:18
Las Heras – El Roble

Autobús31fPenco

 

7 min(15 paradas)
07:25
Balmaceda – Malaquias Concha
CaminaA pie
Aproximadamente 3 min , 190 metros

07:28

Estero Lirquen

 

DESCRIPCIÓN:
El punto de interés corresponde a la “PALEONTOLOGÍA” con los restos fósiles de un plesiosaurio en las cercanías de la Playa La Cata, descubierto en el año 2003. Los restos de la cola, de más de un metro y medio de longitud, y una de las aletas posteriores del fósil que actualmente se encuentran en la zona intermareal quedando sumergidos a una profundidad cercana al metro y medio, dificultando su observación a simple vista.

La mayor cantidad de hallazgos de plesiosaurios del Cretácico Superior de Chile proviene de la Región del Biobío, particularmente de la Isla Quiriquina y costas aledañas, destacándose principalmente las localidades de Cocholgue, Lirquén, y Tomé. Todos estos afloramientos corresponden a rocas sedimentarias pertenecientes a la Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982), asignadas inicialmente por este autor al Campaniano-Maastrichtiano sobre la base de su fauna fósil de invertebrados, posteriormente restringida exclusivamente al Maastrichtiano (Stinnesbeck 1986), y finalmente afinada al Maastrichtiano tardío sobre la base de correlaciones bioestratigráficas en ammonoideos (Salazar et al. 2010, Stinnesbeck 1996, Stinnesbeck et al. 2012).

“Aristonectes quiriquinesnsis” el Plesiosaurio del Biobío.

Esta especie descubierta en Caleta Cocholgue, corresponde al grupo de los plesiosauros elasmosauridos. Los plesiosaurios son un grupo monofilético de diápsidos mesozoicos adaptados exclusivamente a la vida en el mar. En términos generales, se les distingue por poseer extremidades modificadas en forma de aletas con cinco dígitos bien distinguibles, con una marcada hiperfalangia (gran número de elementos óseos en cada dígito), así como por poseer cuellos generalmente más largos que sus colas, y cráneos variables en tamaño.

El registro chileno de plesiosaurios es hasta ahora reducido en cuanto a formas jurásicas, de las que sólo se conocen restos escasamente, sin embargo, los hallazgos realizados en rocas del Cretácico Superior en Chile Central han sido de gran relevancia al aportar especímenes altamente informativos y que permiten comparaciones con otras formas del hemisferio sur (Otero et al. 2012).

La mayor cantidad de hallazgos de plesiosaurios del Cretácico Superior de Chile proviene de la Región del Biobío, particularmente de la Isla Quiriquina y costas aledañas, destacándose principalmente las localidades de Cocholgüe, Lirquén, y Tomé.

Todos estos afloramientos corresponden a rocas sedimentarias pertenecientes a la Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982), de edad Maastrichtiano tardío (Salazar et al. 2010, Stinnesbeck et al. 2012).

El año 2009, un nuevo esqueleto de Plesiosaurio fue encontrado en Cocholgüe mediante un trabajo conjunto entre la Universidad de Concepción y la Universidad de Heidelberg, Alemania. La especie fue denominada Aristonectes quiriquinensis (Otero et al. 2014c).

Esto ha permitido verificar que al menos durante el Maastrichtiano medio a tardío del Pacífico sureste, las formas predominantes corresponden a aristonectinos, los que se distinguen entre otras características, por poseer cráneos relativamente más grandes y cuellos largos pero reducidos en número de vértebras en comparación con los elasmosáuridos ‘regulares’ (de proporciones plesiomórficas). De este modo, los aristonectinos hoy pueden reconocerse por ser plesiosaurios elasmosáuridos de aspecto sustancialmente más robusto que las formas ‘regulares’ (i.e., formas cretácicas del hemisferio norte) y que alcanzaron tamaños cercanos a los nueve metros (Otero, 2012).