Ubicada a 14 kilómetros al sur de Lota, en la VIII Región del Bio Bio, la Planta Hidroeléctrica de Chivilingo constituyó la primera central hidroléctrica del país, y la segunda de Sudamérica. Fue encargada por Isidora Goyenechea, viuda de Luis Cousiño, en 1896 e inaugurada en 1897 como parte de la Compañía Minera del Carbón de Lota. Thomas Alba Edison estuvo a cargo de su diseño; mientras su implementación y construcción fue llevada a cabo por la compañía nortemanericana Consolidated Co. El equipamiento eléctrico fue provisto por Schuckert & Co., desde Nuremberg, Alemania. La obra fue financiada en su totalidad por la Compañía Explotadora de Lota y Coronel, propiedad de los herederos de Cousiño.
La Planta se crea en el contexto de la búsqueda de energías que aumentasen la productividad de la extracción del carbón en las minas de Lota. La generación y transmisión de electricidad resultó la alternativa más barata y adaptable a las minas. La electricidad se transformaba así en la solución energética al interior de las minas.
En términos estructurales, la Planta de Chivilingo se emplaza en un terreno de poco más de cinco hectáreas. Contó con dos turbinas Pelton provistas con dos alternadores de 215 kilowatts cada uno (315 caballos de fuerza, 400 volts, y 360 amperes, 50 Hz). La energía era transmitida a través de una línea de 10 kV de 10 kilómetros, que la conducía hasta el mineral de Lota. En el mineral funcionaban varias subestaciones, que transformaban y distribuían la electricidad, que accionaba máquinas de extracción y bombas, y el ferrocarril que extraía minerales desde una profundidad de 12 kilómetros bajo el mar.
La central además de proveer de energía eléctrica a las minas, que eran la base del desarrollo económico de la región, alimentaba a la ciudad de Lota. También hizo posible el desarrollo de otras industrias en la región. En 1908, para prevenir los problemas de la falta de agua en verano, se instaló además una planta de generación térmica.
Hito en el desarrollo de la industria del carbón y de la energía eléctrica, la planta funcionó desde su inauguración hasta 1974. El valor histórico del proyecto permitió que en 1990 fuera declarado Monumento Histórico Nacional, y en 2004 como Hito de la Ingeniería Mundial por parte del Instituto Mundial de Ingenieros Eléctricos.
En 1998, la ciudad de Lota cede la administración del recinto a la Fundación Chile, quien lo habilita como complejo turístico. Sin embargo, los deterioros en la estructura de la planta fueron acrecentados por los daños del terremoto de febrero del 2010. Desde entonces, la central permanece cerrada a la espera de una restauración.

Fuente: Página web del Consejo de Monumentos Nacionales.