Lota surgió como enclave en la época colonial, con la construcción del Fuerte de Lota (declarado Monumento Histórico el año 1926). En 1662 se fundó la ciudad con el nombre de Santa María de Guadalupe en el actual sector de Lota Bajo, con la estructura urbana del damero español, para luego adquirir el nombre indígena “louta” o “pequeño caserío”. El asentamiento adquirió relevancia a mediados del siglo XIX con la explotación del carbón; su extracción en Lota se inició en 1840 y en 1852 Matías Cousiño fundó la “Compañía Carbonífera e Industrial de Lota”.

El Sector de Lota Alto pertenece a un segundo periodo de crecimiento de la ciudad, con pabellones de vivienda estructurados a lo largo de la vía principal Av. Carlos Cousiño. Las distintas tipologías de pabellones son características de Lota y aún se mantienen con un alto grado de autenticidad. Luego del terremoto de febrero de 2010, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo generó un plan de recuperación patrimonial de estos inmuebles.

Los valores que se identifican son históricos, arquitectónicos y constructivos y de valor social. Mientras que sus atributos son las distintas tipologías de pabellones, su trazado en base a la avenida principal Carlos Cousiño, las veredas de ladrillos de la fábrica “Lota Green”, los hornos de barro (5) y lavaderos comunitarios (2), el edificio de equipamiento; teatro de Lota Alto y la Iglesia Parroquial San Matías Apóstol.

Fuente: Página web del Consejo de Monumentos Nacionales.