El fundo Hualpén se encuentra ubicado a 18 kilómetros de la capital de la Región del Bío-Bío, Concepción, cercano a la desembocadura del río Bío-Bío. La casona, construida entre 1870 y 1880, es una gran mansión de forma cuadrada, con techo de tejas de arcilla, un patio central y amplios corredores exteriores vidriados, ajustándose al modelo casa patronal chilena de la Zona Central. Se encuentra rodeada de un hermoso parque, el cual se puede recorrer a través de senderos que conducen a miradores orientados hacia el mar.

Dentro de los atractivos naturales del sitio se destaca uno de los últimos vestigios del bosque nativo costero de la zona, cercano a la desembocadura del río, lo cual le otorga un valor patrimonial natural adicional. Las trasformaciones posteriores dieron mayor importancia al lado sur y oriente, donde se encuentra las anchas galerías vidriadas que tienen vista hacia la desembocadura y el mar. Su dueño fue don Pedro del Río Zañartu, gran empresario, agricultor, ballenero, salitrero y escritor. Además fue un apasionado viajero que dio cuatro veces la vuelta al mundo, entre fines del siglo XIX y principios del XX. Se dice que sus travesías fueron causadas por la muerte de la mujer del hacendado, la aristócrata Rosa Serrano.

Ante su fallecimiento habría decidido alejarse de la residencia y encontrar suelo en sus múltiples recorridos por el mundo. A lo largo de sus viajes y dado que era dueño de cinco embarcaciones, Del Río acumuló una vasta y heterogénea colección de objetos propios de diferentes culturas. A su muerte, en 1918, legó por testamento el fundo de Hualpén, con su casa y colecciones, a la ciudad de Concepción.

En 1938 la casa fue abierta al público como museo. La mansión ha sido conservada como residencia de la época para exhibir las abundantes piezas reunidas por su dueño, entre las que destacan colecciones de ebanistería oriental, armas del siglo XVIII, monedas, iconografía religiosa, arte egipcio, platería mapuche e hindú, etc.; además el museo contiene el testamento del presidente Manuel Balmaceda. Otra parte de la casa ha sido acondicionada para presentar colecciones de arqueología regional reunidas en épocas recientes. Es declarada Monumento Nacional el 10 de junio de 1976 y actualmente sigue funcionando como Museo custodiando más de seis mil piezas procedentes de África, América, Asía y Europa. Decreto 556 (1976).

Fuente: Página web del Consejo de Monumentos Nacionales.